Por: Miguel Alejandro Hayes
La economía cubana está peor de lo que parece; al menos de lo que muestran todavía informes y discursos políticamente correctos dentro de espacios académicos. Y es que, el trabajo con datos oficiales produce distorsiones que conducen a romantizar el colapso económico cubano y subestimar su impacto, el cual no es captado aún en toda su dimensión por los medios y estudiosos. Por eso es necesario comprender la magnitud de esa realidad, trascendiendo las cifras oficiales.
Una de las maneras más sencillas de hacerlo, y que además dialoga con el lenguaje de instituciones respetadas, es a través de los indicadores convencionales. Entre estos destacan los de la familia de los per cápita , es decir, las medidas económicas que buscan cuál sería el promedio por habitante de cada indicador.
Asimismo, de cara al debate público e investigativo, para reconstruir o rescatar indicadores per cápita sobre la economía cubana solo se necesita como punto de partida recalcular o reestimar ciertos macroagregados y combinarlos con algunos de los datos oficiales (de ser posible).
Para ello, ya se cuenta con la estimación alternativa sobre el Producto Interno Bruto (PIB) cubano para 2021, la cual permitió conocer un grupo de las subcuentas que lo conforman (vale destacar que el principal antecedente de dicha estimación fue realizado para el año 2014, pero abandonado por economistas cubanos).
Entre esos índices per cápita necesarios y más útiles para mostrar el estado de cosas de la economía cubana podrían estar: importaciones, importación de bienes de capital, importación de bienes de consumo, importación de alimentos, valor total de la inversión en alimentos, consumo de alimentos, consumo de bienes, inversión, exportaciones, exportación de bienes, exportación de servicios. (Tabla 1).

Las cifras muestran una realidad clara: indicadores de consumo, de producción y eficiencia propios de un sistema colapsado. La economía cubana solo invierte en alimentos —tanto importados como de producción local— equivalentes a 20 dólares mensuales por habitante, de los cuales 15 corresponden a origen importado y casi 4 a producción local. El valor final del consumo de alimentos, es decir, medido a través de los precios finales de consumo, es de 68 dólares mensuales por cubano, mientras que el de bienes, que incluye alimentos, es de 78 —apenas 10 USD más—. Esta última cifra sugiere que el consumo promedio de un cubano, una vez alimentado, en otros productos como ropa, calzado o simplemente un adorno, es de apenas 10 dólares mensuales.
En materia de producción y eficiencia, la realidad es similar. La inversión por habitante es de 731 USD anuales, con una cifra muy similar a las exportaciones (726). De esta última se debe señalar que su desagregación muestra que la economía cubana apenas exporta en bienes 187 USD anuales por habitante, siendo casi tres veces menor que la exportación per cápita de servicios (539). Lo que sugiere que, entre ingresos por turismo, recargas internacionales a celulares cubanos y la exportación de trabajo semiesclavo de profesionales de la salud, se genera casi tres veces más que la producción de bienes. A lo que, de manera especulativa, se pudiera agregar que es posible que la exportación del trabajo de médicos genere más ingresos que la producción cubana de bienes, como clara señal de la incapacidad productiva de la nación.
Por otro lado, lo expuesto acá no es tan eficiente para mostrar las condiciones de la economía cubana como una simple comparación. Por eso, es necesario mostrar los datos en relación con los otros países más pobres de la región (Tabla 2).

Ahí se observa cómo Cuba es el país —solo superado por Haití— que menos importa bienes per cápita, además de que ocupa igual posición en materia de exportaciones. Sobre esto último, también es necesario mencionar lo que podría ser una brecha estructural, ya que Cuba necesitaría aumentar sus exportaciones casi cinco veces para alcanzar a la nación que la precede en el ranking de exportación per cápita regional (Bolivia), que es el cuarto país más pobre del área. Además, Cuba es el país de ese mismo grupo desfavorecido que menos capacidad tiene para financiar sus importaciones de productos con sus exportaciones, superando incluso a Haití.
Por último, solo queda mencionar que las cifras muestran una vez más que Cuba solo es comparable con un Estado fallido como Haití.
Notas:
1: X: Exportaciones; M: Importaciones; (M/X-1)100: porcentaje que representa las importaciones de las exportaciones.
Colapso económico de Cuba. Colapso económico de Cuba. Colapso económico de Cuba. Colapso económico de Cuba.

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