Por: Miguel Alejandro Hayes
Cuba está colapsada; y no es una afirmación de corte ideológico o político, sino estrictamente económico. El régimen no puede financiar el restablecimiento de la infraestructura necesaria para el funcionamiento de una nación moderna. Y así se puede corroborar atendiendo a estándares internaciones aplicados a la realidad actual de la isla.
Uno de los indicadores más comunes para evaluar si una nación ha colapsado es el Infrastructure Gap Analysis (IGA), o análisis de brechas de infraestructura. Esta herramienta estima la diferencia entre la infraestructura actual de un país y la infraestructura ideal en términos de inversión; es decir, la brecha entre el costo de tener una infraestructura óptima y la capacidad de inversión de ese Estado.
Para aplicar el IGA a Cuba, en este material se han seleccionado los sectores de carreteras, líneas de ferrocarril, electricidad, agua,vviviendas y transporte público, los cuales serán evaluados con base en la información disponible y en estimaciones de costos del mercado internacional:
- Carreteras: El 75 % de las carreteras cubanas (aproximadamente 53,353 km) requiere reparaciones . El costo total para la restauración, solo de las carreteras, aplicando precios de mercado internacional, se estima en 18,673,550,000 USD.
- Ferrocarriles: El 67 % de las vías férreas (alrededor de 5,360 km) y el 40%1 de las obras de infraestructura (puentes, entre otros) necesitan reparación. Con base en referencias regionales, el costo mínimo para solo para el arreglo de las vías férreas sería de 3,752,000,000 USD.
- Electricidad: Los llamados “apagones” de electricidad más discretos duran entre 10 y 12 horas diarias, según estimaciones basadas en reportes ciudadanos2. Además, en los últimos seis meses (octubre a marzo) se registraron tres desconexiones totales del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Modernizar el SEN, dotarlo de un sistema de respaldo y cumplir con estándares internacionales de energía renovable costaría alrededor de 10,000,000,000 USD, de acuerdo con especialistas.
- Agua. Algunas investigaciones afirman que el 60 % del agua que se bombea se pierde, sumado a que el 20 % del total restante se pierde dentro de las viviendas por malas condiciones de almacenamiento, mientras que más de la mitad del alcantarillado de la capital requiere reemplazo3. La red cubana de abastecimiento de agua tiene 24 mil km. Su reemplazo y modernización, atendiendo a criterio de experto4, tendría un costo en el orden de los 10,000,000,000 USD.
- Vivienda: El déficit habitacional en 2019 ascendía a 929,695 unidades, lo que implica construir 527,575 viviendas y rehabilitar otras 402,120. El costo de construir las nuevas unidades, tomando como referencia el precio por metro cuadrado de edificación en la región, se calcula en 22,157,150,000 USD.
- Transporte público (ómnibus): En 2022, de los 700 ómnibus necesarios para un funcionamiento óptimo en La Habana, 461 estaban fuera de servicio. La adquisición de nuevas unidades tendría un costo aproximado, de acuerdo a precios de referencia, de 250 millones de USD. Si se asume que La Habana alberga una quinta parte de la población del país y el resto de las provincias tienen necesidades similares, el costo nacional para disponer de una flota de transporte público eficiente se estimaría en 1,250,000,000 USD.
En total, estas necesidades de inversión rondan (tabla 1) los 65.800,000,000 USD , una cifra muy superior a los 9,065 ,000,000 que Cuba exportó durante 2023.

Puesto que el régimen cubano publica sus inversiones en pesos cubanos y no en la moneda en la que realmente se ejecutan, y la conversión a divisas a la tasa de cambio oficial no corresponde al total de divisas disponibles, no resulta posible conocer las inversiones reales en divisas en los sectores seleccionados. Pero, solo como referencia, se puede tomar 3,866,000,000 resultado de aplicar la tasa ficticia de 1×25 que aplica el régimen a sus empresas.
Se le añade que la actual crisis antes descrita, merece una solución urgente. De ahí que, una evaluación de la capacidad de la economía cubana de responder a su actual crisis, tenga sentido ser calculada sobre un período de tiempo de 3 años, que es la metodología para evaluar países en situación de postguerra o desastre ( que es lo que más se parece a Cuba, teniendo en cuenta los datos aquí expuestos).
Luego, las cifras (tabla 2) sugieren que la brecha anual de inversión de Cuba es del 82 %, es decir, que la capacidad óptima del régimen solo puede cubrir el 18 % de las inversiones requeridas para que el país tenga una infraestructura funcional.

Brecha de inversión de Cuba. Elaboración propia.
Por último, las cifras anteriores evidencian el colapso funcional de la economía cubana. Son una señal clara del fracaso del modelo económico vigente y de que no existe solución posible a la crisis actual dentro del marco del sistema socialista cubano. El cambio total de este sistema se vuelve, por tanto, una necesidad.
Notas
- Fernández Otero, Lisvany, Mesa Redonda, La Habana, 5 de marzo 2025. ↩︎
- Algunos de los reportes ciudadanos utilizados se encuentran en aquí, aquí, y aquí. ↩︎
- Entrevista a experto: Francisco Díaz Pou (Caribbean Basin Research Institute). ↩︎
- ídem. ↩︎
Colapso de la economía cubana. Colapso de la economía cubana. Colapso de la economía cubana

4 opiniones en “El colapso funcional de la economía cubana y los costos de su reconstrucción”